
2. La comunicación perfecta
El flujo de información entre dos socios no debe conocer reparos ni obstáculos, y mucho menos agendas ocultas. La franca apertura y el oportuno intercambio evitarán que los problemas mínimos exploten con grandes consecuencias. Y ante todo hay que evitar “el miedo a lastimar“.
La sociedad y su mecánica de comunicación se basa en un sencillo precepto: Su hay que romper, rómpamos.
3. Todo por escrito
Los papeles son fundamentales en una relación de negocios, especialmente aquellos documentos que fijan y señalan las condiciones bajo las que el emprendimiento nace, los compromisos de cada parte , y los objetivos que la asociación persigue.
Documentos en los que se establecen las tareas y deberes de casa socio (el capital económico y de trabajo, las jornadas de trabajo, la frecuencia de informes y comunicaciones…), e incluso norma spara la aceptación de nuevos socios o del término de la sociedad.
Se trata, claro, de documentos que deben ser debidamente notariados.
Fuente | El Economista
Imagen | Sima Arquitectura













