La pequeña y mediana empresa genera más del 60% del empleo en Europa. Es decir: los pequeños negocios son los grandes negocios del momento. Y su éxito consiste, esencialmente, en dejarse la piel en ellos.
Para iniciar la aventura, antes que capital o inversores, socios o empleados, debes preguntarte si tienes lo que hace falta.
Una actitud de servicio. Un nuevo negocio implica que su responsable, su creador, su emprendedor esté en disposición y capacidad de realizar todas las tareas. Un hombre orquesta con el nervio para limpiar los baños, cambiar lámparas, cargar las bolsas de basura y hacer compras.
Si tienes bien claro que tu espectro laboral y dignidad humana te impiden mancharte las manos, lo tuyo no es ser un empresario.
Un buen comprador. El regateo, la búsqueda paciente de precios y calidades, la capacidad de negociación… He ahí lo que define al gran inversor y al gran emprendedor. La pieza esencial de una cadena de producción es la compra de insumos. Comprar barato, vender al doble requiere de un talento especial y de horas y horas de trabajo.
Continúa…
Fuente: Esquire
Imagen: Blog de Empleo













