A nivel empresarial, el miedo tiene su baza: nos evita el riesgo real y los pasos en falso. El miedo es, al final de cuentas, una consecuencia de la información y de nuestra capacidad de, basados en ella, adelantarnos a las tendencias negativas.
Sin embargo, el miedo puede inmovilizarnos, hacernos perder oportunidades y llevarnos, debido a un exceso de precaución, a perder la proactividad y los beneficios de la experiencia.
¿Cómo podemos librarnos del miedo a tomar malas decisiones?
1. Ve más allá del peligro. Cuando nos enfrentamos al miedo, el resultado suele ser el pánico, que nos hace huir y abandonar nuestras responsabilidades. Lo que debemos hacer, en cambio, es detenernos, respirar hondo y visualizar la situación en su dimensión real: rara vez las cosas son tan malas como creemos.
2. Toma una actitud positiva. Si estamos en el centro o somos la causa de un problema, entonces tenemos la capacidad de resolverlo.
Continuará…
Fuente: Pick The Brain













