
Adversidad:
Lo que no te mata sólo pospone lo inevitable.
¿Recuerdas ese tiempo en que, ante un momento de debilidad o temor, bastaba mirar hacia la pared y encontrar un cartel con una imagen inspiradora y una frase llena de sentido que nos levantaba la moral directo a la estratosfera? Entonces no había reto, carta de despido o problema técnico que pudiera con nosotros: ¡Arriba y adelante! ¡El infinito es el límite! ¡No te detengas hasta la cima!

Ilusión:
No hay gozo más grande que volar alto en las alas de tu sueño, excepto tal vez el gozo de ver a un soñador sin ningún lugar para aterrizar en el Océano de la Realidad.
Bueno, ese era el pasado. Los tiempos que corren son muy distintos. Y es muy probable que buena parte de la desazón que sentimos ante la crisis provenga de las expectativas irreales que la autoayuda y sus lugares comunes nos han hecho crear acerca del mundo y de nosotros mismos.

Hazlo después:
Al gusano madrugador se lo comen los pájaros.
Por ello, Despair.com llega con el antídoto perfecto para el vacuo optimismo de la motivación empresarial. Con sus carteles desmotivadores, de un humor negrísimo, nunca tendremos la tentación de ser optimistas otra vez.

Ríndete:
En algún punto, aferrarte sólo te hace ver más perdedor todavía.
Al tenerlos a la vista en las las paredes de la oficina y el hogar, enfrentaremos a la vida en toda su crudeza sin vendas ni filtros rosas.

Incompetencia:
Cuando honestamente crees que puedes compensar una falta de habilidad redoblando tus esfuerzos, no existe límite para lo que no puedes hacer.
Fuente | Despair.com













