La crisis del sistema bancario nos ha dejado, entre sus numerosas consecuencias, la necesidad de replantearse el concepto de financiación. Los numerosos filtros que bancos y financieras utilizan para cribar a los solicitantes de sus productos deja cada vez a más empresas fuera de la jugada, o dilatan la llegada del capital al punto de que los emprendedores no tienen margen de maniobra.

Existe una alternativa al crédito ortodoxo: la financiación a través de particulares. La financiación que proviene de familiares, amigos y particulares en general. Un tipo de préstamo que tiene características muy particulares. Y obligaciones muy especiales.
¿Cuándo se debe acudir a la financiación por particulares?
- Cuando se necesitan cantidades no muy grandes de capital y se piensa devolver en plazos cortos
- Cuando este capital se requiere para la puesta en marcha de un proyecto muy concreto, de resultados al corto y al mediano plazo
Es decir: el préstamo de particulares no debe verse como una alternativa a la gran financiación, ni bajo esquemas de continuidad y pagos muy aplazados, y sólo para atender necesidades muy concretas de la empresas.
Continúa: Financiación por particulares (II)
Fuente: Encuentros Emprendedores
Imagen: Inversores













