¿Cuál es la diferencia entre alguien que promete y alguien que logra? Según nos lo señalan los cursos de administración de empresas, en la capacidad de formular objetivos posibles y la voluntad para cumplirlos. Y esa voluntad para cumplir con lo que debes hacer se basa en una estrategia.
No hay logro de objetivos sin estrategia. Prometer en el aire es muy diferente a tener un plan para llegar a un sitio, para comenzar un negocio, para consolidar una inversión.
Una de las mejore estrategias para pasar de las promesas a los objetivos concretos es fragmentar.
¿Qué es a fragmentación? Es una forma de visionar los objetivos de manera que contemplamos las etapas que involucra llegar hasta ellos.
Por ejemplo: Si mencionamos cuatro ruedas, una carrocería y un motor, fragmentamos la visión de un coche. Analizamos sus elementos, la relación que tienen, la función que cumplen: es es al fragmentación.
¿Cómo opera la fragmentación a nivel empresarial? Para fragmentar y visualizar las etapas previas a la consecución de un objetivo, hay que hacerse una serie de preguntas:
¿Qué necesitamos? ¿Cuáles son sus beneficios?
Volviendo al ejemplo de los coches: “Transporte, “Rapidez”…
¿Cómo lo conseguimos? “Con ruedas”.
¿Cómo lo echamos a andar? “Con un motor”.
La fragmentación hace de una tarea en apariencia imposible (La rapidez), una serie de objetivos posibles (motor, ruedas). El objetivo y su consecución se echan a andar gracias a que podemos viualizar y comprender la etapas necesarias para su cumplimiento.
Además, la fragmentación nos da el estímulo extra de la recompensa en el cumplimiento de las pequeñas tareas.













