Con la reinvención que viene sufriendo el trabajo, la creatividad es uno de los factores que cada vez gana más valor en detrimento de otros (como la experiencia o la formación), y los mitos y exageraciones a su alrededor cunden, y no permiten apreciar en el verdadero valor de la creatividad un componente esencial de la vida profesional y empresarial, que más que un valor en sí en mismo un catalizador que impulsa los proyecto, pero no es suficiente para consolidarlos.

Entonces: ¿Qué es la creatividad?
Juan Carrión en su blog Jano 2.0 ensaya algunas respuestas
Creatividad no es igual a inteligencia: No es necesario un alto IQ para ser creativo, con lo que el ser creativo no implica necesariamente la inteligencia en lo que se genera, ni su posibilidad o conveniencia
Creatividad no es juventud: los jóvenes no son necesariamente más creatividad, pero es verdad que las personas con más edad están más cerradas a nuevos puntos de vista por miedo o por experiencia
La creatividad no es riesgo: una de las aseveraciones más peligrosas sobre el valor de lo creativo. Romper las reglas y salirse del entorno habitual no es mérito, y mucho menos algo aconsejable. El valor de lo creativo está implícito en su capacidad para crear seguridad, continuidad y productividad, no adrenalina.
Fuente | Jano 2.0.













