Coca Cola está desarrollando nuevas estrategias de marketing para remontar sus ventas ante la ofensiva de nutriólogos que relacionan su consumo con la obesidad y otros graves padecimientos, por mencionar a los activistas que han ligado la marca a prácticas monopólicas y de depredación ambiental.
Entre las estrategias más originales para este lavado de cara, nos llega la adoptada por la división australiana de la fabricante de sodas: la botella personalizada.
A punto de ser lanzada en el continente de los canguros, la estrategia de marketing tiene como protagonistas a las botellas, y se basa en un sencillo pero efectivo recurso: incluir nombres propios en cada una de las botellas.
Las botellas de la Coca Cola australiana tendrá impreso, junto a la etiqueta de la botella, la frase “Share a Coke with ….”: “Comparte una coca con…”. Y en el lugar de los puntos suspensivos irá impreso el nombre propio del cliente.
En un primer momento, la campaña incluye los nombres más habituales en Australia: Nick, Mel, Josh, Jessica, Luke, entre muchos otros….
Coca-Cola Amital, la división australiana de la empresa global, cree que de esa manera la marca quedará ligada a las elecciones personales y al estilo de vida de cada uno de sus clientes.













