¿Cómo así? Lo mismo me pregunté al leer un interesante artículo en el sitio web Soy Entrepreneur sobre la historia de una chica emprendedora que a raíz de buscar alguna otra fuente de ingresos se convirtió en embajadora de la marca Zarapito, luego que se convenció que esto era para ella.
Y es que el ser embajador de una marca resulta ideal para aquellos en busca de ingresos sin necesidad de que hayan contratos o compromisos de por medio con las empresas, ya que por ejemplo, en el caso de Damaris (la embajadora de Zarapito) ella decide cómo vender los productos que ha comprado: en ferias, fiestas con amigos, etc. Y es que ella vende con orgullo ya que se convenció primero que el producto es realmente atractivo: se trata de atuendos artesanalmente confeccionados por los indígenas de Oaxaca pero con el valor agregado que son únicos e irrepetibles.
Claro, como toda emprendedora, Damaris menciona que gran éxito de su estrategia ha sido utilizar el Internet a través de redes sociales, como lo hemos hablado con anterioridad, como por ejemplo Facebook o Myspace, en donde se comunica diariamente con un grupo de otros embajadores que comparten estrategias, ideas y consejos.
Finalmente, el Director General de Zarapito, Omar Vela, menciona que el ser embajador de la empresa le permite al emprendedor tener una pequeña empresa, la cual pueden manejar como ellos decidan siempre que no sea en contra de las políticas de Zarapito. ¿Nada mal, eh?
Fuente: Soy Entrepreneur













