En la oficina, como en ningún otro territorio de nuestras vidas, se aplican los principios darwinianos con fría resolución: cada jornada, nuestra ineficacia e ineptitud atentan contra nosotros, y nos convierten en algo peor que una especie en extinción: en sujetos de expediente de regulación de empleo.
¿Cómo evitar tan triste destino? Siendo proactivos. No es [...]